Proyecto presentado a la convocatoria de Grupos Operativos supraautonómicos, en el marco del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027, con financiación prevista del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, FEADER.
REGEVIT plantea una red de trabajo entre bodegas, empresas biotecnológicas, centros de investigación y entidades sectoriales para desarrollar y validar prácticas de viticultura regenerativa adaptadas a diferentes condiciones agroclimáticas de España. La memoria distribuye 345.106,66 euros entre los siete resultados técnicos y 77.611,08 euros entre las actuaciones de transferencia y divulgación, con un presupuesto conjunto de 422.717,74 euros.
INNOVI, Clúster Vitivinícola Catalán: Representante del Grupo Operativo. Lidera la comunicación, la visibilidad y la transferencia de resultados y organiza las jornadas técnicas y los espacios de intercambio con el sector.
Familia Torres: Participa como bodega demostradora y aporta parcelas de distintas zonas de Cataluña. Implanta y evalúa prácticas regenerativas y contribuye a los muestreos, el seguimiento agronómico y los estudios de calidad de la uva y del vino.
Viñas del Vero: Bodega del Somontano que participa en la validación de cubiertas vegetales en viñedos con diferentes suelos, altitudes y microclimas.
Paco & Lola, Cooperativa Vitivinícola Arousana: Cooperativa de la DO Rías Baixas que aporta parcelas de clima atlántico y permite estudiar la adopción de prácticas regenerativas en un modelo cooperativo.
IDForest: Empresa biotecnológica responsable de caracterizar el microbioma del suelo, identificar microorganismos beneficiosos y desarrollar inoculantes autóctonos.
Azolla Projects: Empresa especializada en agricultura regenerativa, carbono y servicios ecosistémicos. Desarrolla el marco de referencia para un futuro modelo de insetting regenerativo en viñedo.
Como entidades subcontratadas participan el IRTA, que lidera la ejecución científica y técnica; la Fundación Premio Arce y la Universidad Politécnica de Madrid, que desarrollan protocolos e indicadores; la Asociación de Viticultura Regenerativa, que apoya la transferencia; la Plataforma Tecnológica del Vino, que refuerza la divulgación estatal, y Artica Ingeniería e Innovación, que presta apoyo técnico y administrativo a la gestión.
El cambio climático, la erosión, la pérdida de materia orgánica y la reducción de la biodiversidad están debilitando la capacidad de los suelos vitícolas para retener agua, aportar nutrientes y resistir sequías, temperaturas extremas y enfermedades.
La viticultura regenerativa busca recuperar estos procesos naturales mediante cubiertas vegetales, menor alteración del suelo, aportación de materia orgánica y fomento de microorganismos beneficiosos.
Los hongos micorrícicos y las bacterias promotoras del crecimiento pueden favorecer la absorción de nutrientes, aumentar la tolerancia al estrés hídrico y limitar algunos patógenos. Sin embargo, todavía faltan protocolos para caracterizar estos microorganismos, seleccionar cepas autóctonas y aplicarlas de forma segura en viñedos comerciales.
REGEVIT también estudia la valorización de los lodos de vinificación como fuente de materia orgánica, nutrientes y microbiología útil. Su utilización controlada podría reducir residuos e insumos externos y reforzar la economía circular de las bodegas.
Otro reto es la ausencia de una regulación específica y armonizada sobre viticultura regenerativa. El proyecto generará evidencias, indicadores y recomendaciones que ayuden a mejorar su reconocimiento, trazabilidad y valoración económica.
El objetivo general es desarrollar y validar prácticas innovadoras que mejoren la biodiversidad y funcionalidad del suelo y del viñedo, aumenten la resiliencia de la vid, optimicen la calidad de la uva y el vino y generen beneficios económicos, sociales y ambientales.
REGEVIT evaluará las cubiertas vegetales, validará los lodos de vinificación como enmienda orgánica y desarrollará inoculantes autóctonos basados en bacterias PGPR, Trichoderma y otros microorganismos beneficiosos.
También relacionará las prácticas regenerativas con el comportamiento fisiológico de la vid, la composición de la uva y la calidad química y sensorial del vino.
Finalmente, elaborará un marco preliminar para valorar los servicios ecosistémicos y el insetting regenerativo y comparará los costes y beneficios de las prácticas convencionales y regenerativas.
Se compararán cubiertas sembradas, espontáneas y manejos convencionales en parcelas de Cataluña, Aragón y Galicia.
Se analizarán la flora, la fauna edáfica, los artrópodos, las propiedades físicas y químicas del suelo, la actividad enzimática y el microbioma. También se utilizarán vuelos con drones y técnicas moleculares como la metataxonomía y la qPCR.
El resultado será un conjunto de protocolos de implantación y manejo adaptados a diferentes condiciones vitícolas.
Se estudiará la composición, seguridad y adecuación normativa de los lodos generados por las bodegas.
Tras su aplicación en parcelas piloto, se analizarán los cambios en la materia orgánica, la retención de agua, la fertilidad, la actividad biológica y la biodiversidad del suelo.
Se elaborará una guía técnica y normativa para su utilización como enmienda orgánica.
Se aislarán y seleccionarán microorganismos autóctonos con capacidad bioestimulante o de biocontrol.
Los mejores candidatos se multiplicarán y se probarán primero en condiciones controladas y después en viñedo. Se generará un banco de cepas, prototipos de inoculantes y recomendaciones para su escalado.
El proyecto analizará el vigor, la producción, el estado hídrico y la sanidad de las plantas.
Durante la vendimia se estudiarán parámetros como azúcares, acidez, pH y polifenoles. También se realizarán vinificaciones experimentales y análisis químicos y sensoriales.
El objetivo es comprobar si las prácticas regenerativas mantienen o mejoran la calidad y pueden contribuir a la diferenciación comercial de los vinos.
Se identificarán beneficios relacionados con el secuestro de carbono, la biodiversidad, la conservación del suelo y la retención de agua.
Azolla Projects desarrollará una matriz inicial de indicadores, criterios de trazabilidad y un marco conceptual para futuros proyectos de insetting regenerativo dentro de la cadena de valor del vino.
Se compararán los costes de implantación y mantenimiento de las prácticas regenerativas con los sistemas convencionales.
El análisis incluirá las posibles reducciones de fertilizantes y fitosanitarios, la mejora de la resiliencia, la calidad del producto y las oportunidades de diferenciación comercial.
El proyecto generará protocolos de cubiertas vegetales, una guía para utilizar lodos de vinificación, un banco de microorganismos beneficiosos y prototipos de inoculantes.
También elaborará recomendaciones de manejo vinculadas a la calidad de la uva y del vino, un marco preliminar para valorar servicios ecosistémicos y un estudio coste-beneficio para facilitar la adopción sectorial.
Este proyecto ha recibido el apoyo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, dentro del marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en la convocatoria 2021b de ayudas a Agrupaciones Empresariales Innovadoras con el objeto de mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.

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