CWP e INNOVI finalizan un proyecto de estudio de la situación de regadío en el sector vitivinícola

El proyecto Creación de Grupo Operativo por la innovación y optimización de la gestión de regadío en sector vitivinícola finalizó el pasado 30 de septiembre de 2019 en el marco de las ayudas a la creación de grupos operativos de la Asociación Europea para la Innovación en el marco del PDR 2014-2020 (redacción de proyectos).

El Catalan Water Partnership (CWP) e INNOVI realizamos un proyecto interclúster financiado por el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña con el fin de conocer las oportunidades de mejora e innovación vinculadas a la gestión del agua en Cataluña. El proyecto surge debido al alto interés en la temática tanto de las entidades asociadas a INNOVI como al CWP, puesto que coinciden que es necesaria más información sobre la innovación y optimización de la gestión del regadío en el sector vitivinícola. Por este motivo se impulsó este proyecto a finales de 2018.

La ejecución del proyecto se ha llevado a cabo entre el Catalan Water Partnership (CWP) e INNOVI.

En este proyecto se realizaron entrevistas a diferentes expertos tanto del sector vitivinícola como del sector de la gestión del agua, las cuales generaron unas conclusiones que quedan resumidas a continuación:

1. Situación actual del regadío en Cataluña.

A partir de mediados de los 90, se levantó la prohibición de regar la viña a raíz de la disminución de lluvias efectivas. En aquel momento, se crearon dos posicionamientos: a favor del regadío ocasional y en contra del regadío.

Actualmente, debido a la climatología, que se ve afectada por el cambio climático, hay zonas que han convertido la viña en un cultivo de regadío, práctica que se va extendiendo por el territorio debido a los conocimientos y estudios de centros de búsqueda e investigación, que recalcan que la clave es saber hasta qué nivel se puede estresar la planta y como se puede medir de acuerdo con los objetivos de cada entidad y/o Denominación de Origen (DO), y se tiene que tener la capacidad de reproducir las condiciones óptimas.

2. Cómo hacer frente a los retos que se enfrenta el sector vitivinícola.

El sector vitivinícola es uno de los sectores que más sufre y sufrirá los efectos del cambio climático. No solo por la carencia de lluvias sino por la investigación de fuentes alternativas para regar. Además, el sector se verá afectado por el aumento de temperaturas las cuales afectan directamente a los procesos de maduración de la uva.

Para garantizar la disponibilidad del agua, sobre todo en caso de sequía, se tiene que diseñar un plan de la gestión del ciclo del agua en el alcance geográfico determinado y crear políticas conjuntas de gestión de la vegetación.

3. Optimización de la gestión del regadío en el sector vitivinícola.

Los dos valores que se tienen que tener en cuenta para poder medir y controlar la dosificación de agua que necesita la cepa, son por un lado la cantidad de agua que se suministra y, por el otro, el sistema más óptimo para implementar, es decir, valorar la cantidad de agua que realmente necesitan los cultivos.

A pesar de que estos valores dependen mucho de cada tipo de cultivo y zona, el sistema más implementado actualmente es el de goteo, que también es considerado el más eficiente.

4. Identificación de las estrategias innovadoras vinculadas a la industria 4.0 que permitan la gestión integrada de los elementos vinculados al riego.

La Industria 4.0 se ha vuelto necesaria para optimizar este tipo de sistemas a través de, por ejemplo, la sensorización puesto que permiten conocer las condiciones locales de la planta, el suelo, el ambiente, etc. además de las previsiones meteorológicas.

5. La reutilización del agua en el sector vitivinícola.

En función del uso que se quiera dar al agua depurada, se tienen que cumplir unos criterios de calidad según el tratamiento de regeneración. El Real Decreto 1620/2007 del 7 de diciembre de 2007, por el cual se regula el régimen jurídico de la reutilización de las aguas depuradas, se permite hacer un uso agrícola de estas aguas por los riegos de cultivos para consumo humano, pastos, acuicultura, flores ornamentales y cultivos industriales o alimentarios.

El estudio ha permitido identificar las estrategias innovadoras vinculadas a la industria 4.0 que permiten la gestión integrada de los elementos vinculados al riego, como son el suelo, la meteorología, la disponibilidad de agua, entre otros, y que afectan a la cantidad y calidad de los cultivos. Además, se han identificado las barreras sociales, económicas y tecnológicas vinculadas a la reutilización del agua para el regadío en el sector y se han identificado los sistemas de tratamiento más adecuados por este sector productivo.

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About the Author : David Arrieta


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